Autor: jardin

  • Cumplimos 50 años!

    Quién sabe Alicia este país, no estuvo hecho porque sí…te vas a ir vas a salir, pero te quedas…
    Y sí, Alicia Esparza en 1969 lo soñó, proyectó y concretó. Nació nuestro jardín Platerillo. Será que si decimos varias veces Platero y yo el nombre surge? Nació Platerillo conmoviendo, diciendo y no tapando el sol con el pulgar. Psicomotricidad? Infancias respetadas? Movimiento libre? Identidad? Vino patero? Pileta de natación dentro del espacio del jardín? Cambiada ? Sexualidad infantil? Adaptación activa con mamá y papá en todas las salas? Día de abuelas y abuelos? Pernoctada? Día de campo? Bicicleteada? Huerta? Los chicos y chicas cocinan aquello que van a almorzar en el jardín? . Sí, el proyecto se transforma, está vivo y nos sigue transformando e invitando a revisar, co pensar. Atención..

    Retumba, resuena, atraviesa…se escucha en la vereda de Nazca: 50 años cumple nuestro querido jardín Platerillo. 50 años de compromiso y también conflictos que hacen a la construcción de las historias. Esas tan íntimas, chiquitas, inolvidables y épicas que son parte de la ahora historia colectiva de Platerillo. Esa que se expresa en acuñables, vívidas y no acabadas frases: En mi cuerpo mando yo, No me gustó y de ESI sí se habla. Vamos a replicar, que se escuchen bien fuerte…los tambores sonando una vez más para decir. Jardín Platerillo que los cumplas feliz!

  • Alicia Esparza

    Textos de http://dosviejoschotos.blogspot.com.ar/2013/10/murio-alicia-esparza.html

    La infancia para ella no era una instancia inferior, un momento previo a algo. Instalaba con cada frase, la idea de que los chicos, muchas veces pueden decidir, y que de que lo hagan depende su crecimiento en una verdadera libertad, esa que no solo permite estar, sino participar y crear.

    Los padres de sus alumnos eran invitados a hacer comunidad, y ese era uno de los  aspectos centrales en el proyecto. Subjetividad en un mar colectivo. El ámbito educativo como parte fundamental de la vida. ¿Cómo los padres de los primeros amigos de nuestros hijos pueden ser extraños para nosotros? De tan obvio parece imposible que no suceda en la mayoría de los colegios. Alicia no quería ser una educadora como la de todos los colegios. Decidió oponer batalla. Y cada año, convocaba a docentes y padres a hacer equipo, a embanderarse tras una idea que buscaba ser liberadora.

    La frase distintiva de los chicos que pasaron por Platerillo es «no me gustó». La decían cada vez que eran víctimas de palabras o acciones agresivas por parte de un otro. La palabra en lugar del golpe. Instalar el NO como algo positivo. El dejar el lugar pasivo ante una agresión. El no seguir manadas.

     

    Textos de http://omep.org.ar/article/hasta-siempre-querida-alicia-esparza/

    Alicia Esparza trabajó incansablemente por la infancia. Fue Maestra Normal Nacional egresada de la Escuela Normal Nº 10 y Licenciada en Ciencias de la Educación de la UBA. Fundó la Asociación Argentina de Psicomotricidad de Buenos Aires en 1977. Dictó cursos, talleres y encuentros para docentes de Nivel Inicial. Fué autora de numerosos artículos de interés del Nivel.

    Fue autora de los libros “La Psicomotricidad en el Jardín de Infantes” y “La Adaptación en el Jardín de Infantes” (ambas publicaciónes se han convertido en piezas fundamentales de la formación docente en todo el país), junto con la licenciada Amalia Petroli; con la que también dirigió el Jardín de Infantes “Platerillo” A 1137. Participó de todos los Encuentros Internacionales de OMEP tanto en la presentación de trabajos como en la propuesta pedagógica de la institución que dirigió.

    Desarrolló un proyecto para mejorar la crianza con familiares de niños entre 0 y 3 años en la Villa 31 bis, coordinando la tarea que los mismos desarrollaron en talleres semanales de juego autónomo. Fue asesora del área de psicomotricidad de la Escuela Infantil en la que se desempeña Mari Carmen Díez Navarro (invitada especial de nuestro 5° Encuentro Internacional de Educación Infantil en 2012) en Alicante, España.

  • Vemos el vaso medio lleno

    El proyecto pedagógico de Platerillo contempla una respuesta para cada uno de los niños que -cada vez más curiosos- necesitan sentirse reconocidos por lo que son, saben, quieren y pueden, y no por lo que les falta o deberían ser.

    Mediante nuestro proyecto integral psicomotor el niño adquiere personalidad y pensamientos propios en un ambiente grupal.

    Cada año nos proponemos crear equipos de trabajo fundamentalmente activos y deseosos por transformar el jardín en un Taller de Vida, de emoción, de aprendizaje y de vínculos.

  • La alimentación en el jardín

    En Platerillo no se brindan gaseosas ni jugos saborizados, como tampoco golosinas o alimentos azucarados.

    Los desayunos y las meriendas en el jardín son momentos especialmente cuidados y pensados para que las niñas y niños lo puedan vivenciar placenteramente.

    Cuidamos una alimentación sana, queremos que los chicos puedan abrirse en los gustos y nuevos sabores. Para que puedan incorporar la verdura, las frutas, los cereales, y algunos lácteos cada día tanto a la mañana como a la tarde los chicos comparten una colación ( té-agua) donde prueban estos alimentos que ellos mismos traen de sus casas según lo anticipado previamente.

  • Reuniones de Madres y Padres

    Las reuniones de madres y padres en Platerillo se convierten en un espacio donde todos tenemos la libertad de decir, preguntar, y hasta sentir el placer de escuchar que “no solo a mí me pasa”. Ese poder reconocerse en el otro ayuda a tejer una trama grupal entre los adultos que nos permite acompañar y comprender lo extraordinario y complejo de lo que los chicos viven en el jardín.

    Las reuniones se abordan desde un un ejercicio más filosófico y de la profundización de lo que le pasa a cada chico y al grupo.

    Tratamos todos los temas: Conflictos, juegos, sexualidad, etc

    Co-pensar: pensar en conjunto con las madres y padres y vincularlos para que se sostengan mutuamente

    Estos encuentros se realizan fuera del horario escolar, son solo para adultos y se anticipan con tiempo, para que los padres puedan organizarse tranquilos y prever con quien dejar a los chicos esa tarde

    En Platerillo los esperamos con algo rico para compartir (a veces incluso podemos cocinar juntos), o sorprenderlos con algo que los mismos chicos dejaron preparado para la ocasión.

    Compartir y distender, permite que podamos afrontar todo lo que necesitamos hablar y conocer. Para poder confiar es necesario generar esa relación de seguridad, y sentirnos tranquilos de que “nos van a decir la verdad”.

    En cada reunión, los padres encuentran fundamentos teóricos y respuestas claras acerca de porqué hacemos lo que hacemos, cómo intervenimos ante ciertos conflictos, etc.

    Desde un enfoque epistemológico convergente, que manifestamos en nuestro hacer cotidiano, buscamos abrir a la reflexión y nos enriquecemos cuando damos lugar el disenso, para pensar una y otra vez, para analizar, para observar, y reformular ajustando nuevas intervenciones.

    Ningún niño es igual a otro. Nosotros como adultos tampoco lo somos. Tenemos una historia singular: hemos sido alumnos de diversas instituciones educativas y ahora como padres nos reencontramos en nuestro “ser hijos”, al recordar aquellas experiencias anteriores.

    Es por ello que tenemos ciertas expectativas, temores, ansiedades, recuerdos y anhelos que difieren de la experiencia personal de otros adultos:

    “Quiero que no le peguen como me pasaba a mí cuando iba al jardín”;

    “Espero que se haga valer dentro del grupo, que no se deje…”;

    “Me gustaría que mi hijo disfrute, que se ensucie, que juegue. No como me pasó a mi, que no me dejaban”;

    “Yo la pasaba tan bien en el jardín, que estoy segura que a ella le va a pasar lo mismo”.

    Por dar algunos ejemplos. (Ver el libro “La Adaptación en el Jardín de Infantes” de Alicia Esparza, fundadora de Platerillo)

    “Las madres y los padres no venimos con un manual de instrucciones”, y es por esa razón que Platerillo no impone una manera de criar o de educar, sino que brinda un espacio para pensar juntos:  analizando las situaciones conflictivas, y preguntarnos sobre lo que los chicos hacen, sienten, necesitan , temen y se preguntan: los cambios en su propio cuerpo-la sexualidad,el juego y sus juegos, los conflictos, la muerte, los distintos procesos por los que atraviesan, etc.

  • La búsqueda de un jardín para los hijos

    El ingreso al jardín: Verdadero parto social

    La búsqueda de un jardín para los hijos constituye una delicada tarea, por eso creemos que, para garantizar una decisión satisfactoria, primero es necesario compartir momentos de mutuo conocimiento.

    Entendemos el período de adaptación como un proceso activo, de fuerte impacto, donde se ponen en juego diferentes emociones y situaciones.

    Nuestro proyecto se basa en un continuo proceso de acompañamiento a los adultos -referentes de los niños- donde brindamos múltiples instancias para el encuentro y la reflexión. Un verdadero “Co-Pensar”. Porque pensamos que es muy importante sentir que uno como padre-madre no está solo, y que es indispensable conocer lo que acontece en cada una de las etapas y del desarrollo infantil.

  • Sala de 5

    Es la última sala del jardín…y por eso queremos que puedan seguir disfrutando de lo más importante en esta etapa: jugar, aprender, curiosear e indagar.

    Niños y niñas cuentan con materiales y objetos para complejizar sus juegos; carteles, calendarios y cajas rotuladas para saber qué hay adentro; mapas y elementos para hacer diferentes técnicas grafo-plásticas.

    Mediante estos contextos acercamos a los chicos a las diferentes situaciones de lectura y escritura, garantizando el inicio del proceso de alfabetización.

    Indagamos el medio físico, natural y social y generamos situaciones donde “la matemática se hace presente en todos lados” para que las hipótesis puedan confrontarse mediante la observación, la experimentación, leyendo, preguntando, haciendo salidas, etc.

    En este período evolutivo hay una necesidad profunda por ir incorporando la ley: lo que se puede y lo que no. Los niños y niñas del jardín cumplen y hacen cumplir las reglas en los juegos, y también deciden juntos qué hacer cuando esto no sucede.

    Nos enfocamos en que cada uno pueda tomar la palabra para expresar lo que siente, quiere, y al mismo tiempo acepte los diferentes puntos de vista de los demás, valorando las ideas ajenas y otros puntos de vista.

    Tratamos los temas referidos a los conflictos que pueden suceder dentro del grupo mediante la organización de asambleas, para poder ayudarlos a exteriorizar lo que sienten y así encontrar las mejores formas para resolverlo.

    En Platerillo trabajamos para que los chicos puedan sentir el placer de ser quienes son, se sientan seguros, y puedan defender lo que quieren haciendo valer sus emociones y su palabra.

    Dos veces  a la semana el grupo se queda a comer en el jardín para continuar con las actividades programáticas: educación física, inglés y música. Allí se desarrolla el proyecto  “COCINAR PARA COMER” donde los chicos elaboran el menú y preparan lo que van a comer.

  • Sala de 4

    Arriba, subiendo las escaleras, al lado de la gran terraza donde están las trepadoras, se encuentra la sala de 4.

    En su interior nunca faltan los estantes con tarros de lentejuelas, botones, lanas, telas, y ramas secas; la mesa de transparencias para poder hacer investigaciones sobre el color y la luz; el microscopio, para observar todo lo que aparezca.

    Las actividades de Sala de 4 están orientadas a favorecer los intereses evolutivos, característicos en esta edad, como el interés por las transformaciones y la curiosidad ante los cambios y procesos (De allí surge, por ejemplo, nuestro proyecto de elaboración de vino patero). Favorecemos los proyectos que implican tiempos de espera, donde cada proceso es acompañado por registros, observaciones, y progresiva tolerancia para llegar al producto.

    En esta sala se vive un clima grupal donde la tarea los convoca de manera placentera. Surgen los acuerdos para decidir cómo festejar los cumpleaños (eligen cómo será ese día, tan especial para cada uno); entre todos deciden el menú de lo que comerán ese día; se definen los espacios dentro de la sala para que la biblioteca esté al alcance de todos; se acondiciona el telón con el cual, en los juegos cada vez más complejos y con alternancia de roles, harán sus dramatizaciones, etc.

    Una vez a la semana el grupo se queda a comer en el jardín para poder continuar con las otras actividades programáticas. Allí se desarrolla el proyecto: “ COCINAR PARA COMER” donde el grupo elabora el menú junto a la docente, y preparan juntos aquello que van a comer.

    El grupo de 4 Turno Mañana se queda a almorzar y realiza las actividades programáticas hasta las 15.30hs.

    El grupo de 4 Turno Tarde ingresa al jardín a las 11 hs para realizar las actividades programáticas. Luego almuerza y comparte su jornada habitual hasta las 17 hs.

  • Sala de 3

    La propuesta pedagógica de esta sala pone el foco en la etapa de crecimiento donde las niñas y niños se expresan a través de la oposición, la estridencia y el exhibicionismo.

    Hay una evolución significativa en el desarrollo del juego simbólico, un salto cualitativo en el dibujo que es más controlado gracias a la evolución del freno inhibitorio y la coordinación visomotora, el progresivo proceso de control de esfínteres y una compleja estructuración y organización del lenguaje verbal.

    Para poder satisfacer estos intereses y procesos se acondicionan diferentes materiales, objetos y espacios para que el grupo pueda jugar, disfrazarse, construir y modelar.Así se desenvuelven en un ambiente alfabetizador, mediante un fluído proceso de comunicación.

    En esta etapa predomina el placer por el “nosotros”, se manifiesta un interés genuino por ser parte de un grupo, y se intensifica el sentimiento de pertenencia e identidad grupal.

    En este proceso del “Yo” al “Nosotros” van transitando un fuerte proceso de reafirmación de su propia identidad individual: se oponen al adulto, se diferencian, sienten la omnipotencia de poder “vencer al adulto” en sus juegos.  

    La presencia de la docente -adulto referente que comprende la particularidad de esta etapa evolutiva tan rica y expresiva- les brinda seguridad, mediante límites claros, y así los acompaña en este proceso de constitución subjetiva tan importante.

    Las niñas y niños de esta sala además de compartir las actividades cotidianas con su docente realizan otras actividades coordinadas por profesores especializados y comienzan una primera experiencia en inglés lúdico integrado a las propuestas de la sala.

    También realizamos un taller de cocina semanal -que favorece situaciones de aprendizaje y experiencia placentera- donde los chicos cocinan para compartir con su familia cuando vuelven a casa.

  • Sala de 2

    Esta es una etapa de gran actividad sensorio-motriz, centrada en la exploración, manipulación e imitación, y en un interés profundo por la relación con los otros y con los objetos.

    La relación afectiva, de seguridad y confianza que brinda el docente (adulto referente) permite que las niñas y niños puedan desarrollar sus proyectos de juego y exploración en un clima contenedor y de gran autonomía.

    Jerarquizamos el momento del cambiado de pañales para generar un verdadero intercambio, donde las iniciativas de los niños y niñas y la mirada y acompañamiento del adulto favorezcan un intercambio fluído, placentero y de confianza.

    Generamos condiciones que respeten los tiempos de maduración de cada niña y niño en cuanto a satisfacer el placer por el agua y el contacto manual con diferentes sustancias. A su vez, combinamos con experiencias corporales para favorecer la expresión y la comunicación.

    La variedad de objetos que los niños y niñas encuentran en la sala estimula un verdadero desarrollo cognitivo satisfaciendo los intereses y preguntas que los niños se formulan.

    Propiciamos situaciones para que los niños encuentren maneras de exteriorizar lo que necesitan y desean, interviniendo activamente ante los conflictos que pueden sucederse y cuando aún “lo mío y lo tuyo” está en plena construcción.